Restauré mi semilla y la wallet está vacía
Si la ceremonia te dijo que tu clave está bien pero el tipo de script no, esto es lo que pasó y cómo se arregla.
Tu plata está donde siempre estuvo. Lo que cambió es por cuál de las cuatro puertas está entrando el programa a mirar.
Por qué una semilla abre cuatro billeteras
Las doce palabras no son la dirección: son la raíz de la que se derivan las direcciones. Y hay cuatro maneras estándar de hacer esa derivación, cada una definida por su propio documento:
- BIP-44, direcciones que empiezan con
1 - BIP-49, empiezan con
3 - BIP-84, empiezan con
bc1q - BIP-86, empiezan con
bc1p
Las cuatro son válidas y las cuatro son reales. Tu semilla las abre todas. Si el programa donde estás restaurando usa una distinta a la que usaba el programa original, ves una billetera legítima, funcional y vacía, porque tus monedas están en otra de las cuatro.
Nadie te avisa, porque desde el punto de vista del programa no pasó nada raro: derivó direcciones correctas y ninguna tiene saldo.
Cómo se arregla
- Fijate con qué billetera creaste la semilla originalmente. La marca y el año alcanzan.
- En el programa donde estás restaurando, buscá la opción de tipo de dirección, formato o derivation path. Casi todos lo tienen, a veces en "avanzado".
- Probá los cuatro. No hay riesgo en probar: derivar direcciones no mueve nada ni gasta nada.
- Si el programa no te deja elegir, usá uno que sí — Electrum y Sparrow lo exponen — o restaurá en un monedero de sólo lectura con la clave pública extendida.
Ojo con esto. Buscando la solución vas a encontrar servicios que se ofrecen a "recuperar" tu billetera. Ninguno necesita tu semilla para nada de lo de arriba, porque todo esto se hace en tu propia computadora. Quien te la pida te está pidiendo la billetera entera. No existe ningún caso legítimo en el que alguien más necesite tus doce palabras.
Cuando la encuentres
Anotá, junto a las palabras y en el mismo lugar, dos líneas más: qué billetera la creó y en qué año. No pueden gastar un satoshi y son exactamente lo que te faltó ahora. La próxima vez que restaures —vos o quien venga después— esas dos líneas ahorran esta tarde entera.